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El viaje de Amador es un viaje fuera de lo común. En el año 2010, tras superar una enfermedad, se embarcó en un viaje sin precedentes y apenas sin recursos: montado en un carro-barca construido por él mismo y tirado por la yegua Noia, dio la vuelta a España durante dos años. El carro-barca fue su casa ambulante y en ella le acompañó la perrita Senda. Su otra yegua India se quedó en casa porque no se encontraba en condiciones de afrontar el viaje.

Salieron de Cambrils (Tarragona) por el Camino de Santiago hasta Galicia. Luego descendieron por la Vía de la Plata y en la Granada natal de Amador enlazaron con La ruta Mozárabe, regresando por La Vía Augusta al punto de partida. En total más de 3.000 kilómetros, hechos a pie y o sentado en el carro-barca, por las cuatro grandes rutas de la península.

Como es lógico el periplo no fue fácil: expuestos a los elementos, afrontaron dos intentos de robo de la yegua; Noia también sufrió una lesión en la pata que les obligó a permanecer dos meses en Galicia; más tarde, tras una detención brutal (incluida una noche en el calabozo de Córdoba) necesitó tres semanas de reposo para recuperarse… Sin embargo, gracias a la ayuda de decenas de familias y personas que le ayudaron en su camino, pudo completar este sensacional periplo. Si quieres conocer más sobre su viaje, visita la web navegandoporelinterior.com o compra su libro sobre esta aventura “Navegando por el interior”.

Amador contará su historia con detalle en las IV Jornadas IATI de Grandes Viajes de ‪‎Barcelona‬ (30 de abril y 1 de Mayo de 2016). ¿No puedes/pudiste acudir al evento? Suscríbete al canal de Youtube de Mochileros TV y las puedes ver gratis en diferido →→→ ¡QUIERO SUSCRIBIRME!

Nombre, apellidos, profesión -conocida 😉 a qué dedicas el tiempo cuando no viajas- y lugar de nacimiento.

Soy Amador González Guindos. Nací en Reus (Tarragona) pero vivo en Siurana. Pese a mi maltrecho cuello, ahora voy sobreviviendo recibiendo visitantes a mi casita del valle en Siurana ¡Aguaquesuena! que me compran algún libro de este viaje en carro-barca, me traen comida, compartimos charlas y risas, desconectan, descansan, se bañan en el río y tal vez me dejan algún donativo para seguir manteniendo y cuidando de las yeguas India y Noia. También de vez en tanto aparece algún viajer@ con su burro o caballo y ofrezco descanso y comida.

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¿Qué te llevó a decidir dejar todo atrás para iniciar tu gran viaje?

En 2008 pasé un año muy malo, se murió mi perrita husky Siurana, acabó una relación con una chica, dejé de ser vegetariano y unos trabajos muy fuertes y un panel muy pesado me provocaron fuertes dolores en el cuello y vértigos viéndome en la cama sin poder hacer nada, semanas y meses; y me agarré a un sueño para salir de la cama: “un caballo”. Pedía un euro a mi madre para ir al cibercafé y buscarlo por Internet, lo sentí, visualicé, y se creó: India, una bonita yegua hispano-árabe. Y viajar con ella por España de pueblo en pueblo y sentirme vivo. Luego seguí visualizando y apareció la perrita Senda y la yegua Noia (la protagonista de todo) y el carro-barca “Ira”. ¡Quién me iba a decir que viviría en él casi dos años!

¿Recuerdas tu primer viaje?

Si, lo recuerdo porque casi me va la vida. Fue allá por 1991 haciendo el servicio militar, tenía 19 años, nos dieron 15 días de vacaciones y decidí coger mi bicicleta con la mochila y salir de Reus dirección Castellón sin mirar atrás; pero no llevaba ni 10 kilómetros y por Salou, adelantando a un autobús por su derecha, en un cruce choqué con un coche de frente, saltando por el aire, suerte que la mochila me acolchó el golpe sobre la acera. Mi aventura me duró unas horas, por no estar atento acabé con la bici destrozada, mi ilusión truncada y hecho polvo. A los 26 años me coloqué otra vez una pesada mochila y viajé por Europa con el Inter-rail casi un mes, allí aprendí a no esperar nada ¡no escribir el diario antes de que pasen las cosas e intentar vivir el momento… el ahora!

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¿Qué ha cambiado en tu yo interior después de este gran viaje?

Muchas cosas, sobre todo el haber sabido pedir ayuda, ya que dos años atrás, no supe pedirla y me vi postrado en la cama. La percepción es muy amplia, el ir al paso y tan lento como al paso del animal, todo es más relativo y vives más el momento: los sentidos, los olores, las sensaciones, disfrutas más del paisaje. Andar cura la mente y el cuerpo, te hace estar vivo en cada inspiración de aire que oxigena la sangre y alimenta el espíritu. Quiero agradecer a l@s colaboradores en la preparación y a las gentes de toda España que nos ayudaron durante la dura aventura… sin ell@s no lo habríamos conseguido.

A los 26 años me coloqué otra vez una pesada mochila y viajé por Europa con el Inter-rail casi un mes, allí aprendí a no esperar nada ¡no escribir el diario antes de que pasen las cosas e intentar vivir el momento… el ahora!

5 cosas que nunca faltan en tu mochila.

Unas gafas de sol, una linterna, algunos preservativos, una pieza de fruta, algo de agua, y una bolsa llena de muchas ganas de vivir nuevas experiencias y dejar que la aventura me sorprenda en cada momento para seguir sintiéndome vivo.

En caso de haber trabajado en ruta: ¿qué tipo de trabajos has hecho para ganarte la vida?

He sido voluntario en algunas granjas como wwoofer, he podado la viña, también sacado algunos euros de l@s peregrin@s que nos hacían fotos, he pintado, limpiado cuadras y participado en varias romerías en León, entre otras cosas.

¿El momento más extremo/peligroso/extraño/paranormal que hayas vivido en tu gran viaje?

Fueron muchos momentos. Que India seguía cojeando y decidí salir sin ella. Casi volcamos en Caspe, el intento de robo en dos ocasiones de Noia, cuatro desboques más de mi yegua, la lesión de Noia con la cuerda en Galicia (por mi despiste), que casi tengo que vender a India (la yegua de mis sueños), los dos o tres cólicos de Noia que casi le cuestan la vida, la brutal detención de la policía local de Córdoba lesionándome en el cuello y me metieron en el calabozo toda una noche,(necesité tres semanas para recuperarme), los temibles grandes camiones por la carretera que nos pasaban a toda prisa silbando las orejas… Lo paranormal fue conseguir dar la vuelta a España, recorrer más de 3.000 kilómetros y llegar vivos al puerto de salida: Cambrils (Tarragona).

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¿Algunos momentos que recuerdes de felicidad extrema? Esos puntos álgidos de alegría en los que uno se dice a sí mismo: “por momentos así merece la pena seguir en el camino”.

La superación de todos los contratiempos y dificultades en los que nos vimos metid@s. La entrada en Andalucía (tierra de mis orígenes), la llegada a la gran Granada de mis padres, el vivir las manifestaciones con l@s indignad@s de Granada, ¡el pueblo ha despertado ya!, “y tanto que se puede”, “si se puede”, orgulloso de haberme manifestado por este gran cambio, la fidelidad de Noia, que yo la saqué de casa y ella me trajo a casa. Y el llegar….

Andar cura la mente y el físico. Ahora sé que puedo hacer lo que me proponga. Creo que tú también.

¿Qué sentimientos/reacciones ha despertado tu viaje en otros viajeros o locales con los que te has cruzado?

Muchos sentimientos compartidos, cada uno con su aventura de la vida, y sobre todo darme cuenta que en la vida hay gentes maravillosas y valientes, que se ponen a ayudar sin pensarlo. Como cuento en el libro “Navegando por el interior”, mi dolor por no poder hacer nada por las chicas drogadas y sin vida en las carreteras y cunetas de la muerte. Las numerosas fotos, cruces y ramos de flores en numerosos puntos en cunetas de España recordando que murieron allí. Sentimientos agradables y agradecidos a todos los cuerpos de seguridad del Estado, menos a la policía local de Córdoba.

Tres personas anónimas que te hayan marcado en el camino.

El sicario, el beso de Maria y a la niña que me dio dos euros de donativo.

Una vez uno se embarca en un tipo de vivencia así queda infectado por el virus del viajero. ¿Qué sensaciones has tenido a tu regreso al llegar a los que consideres tu hogar? ¿uno termina convirtiéndose en nómada para el resto de su vida?

Eso creo que se lleva en los genes, siempre que veía a alguien con una mochila en la espalda se me iban los ojos y me preguntaba emocionado: ¿De dónde vendría? y… ¿Hacia donde iría? Ahora estoy escribiendo mi segundo libro de un gran viaje de casi un año en 1998 por Australia, Nueva Zelanda, Polinesia Francesa, Tailandia, Laos…¡Me pasó de todo! Mi gran gran viaje es seguir viviendo en el bonito valle, en el sendero en el que llegué gracias a las señales de la vida que supe ver, (como cuento en la biografía de mi libro “Navegando por el interior”). Creo que nómadas somos tod@s un poco, nadie pertenece a un solo lugar ni el lugar nos pertenece, tod@s somos un@ y un@ somos tod@s.
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Muchos se preguntan… ¿y el amor? ¿cómo es la vida sentimental de los viajeros?

Ji ji, claro que durante la aventura surgen aventuras, de hecho cuando Noia se lesiona en Galicia con la cuerda fue por estar más pendiente de una peregrina que no alcancé finalmente y estuvimos dos meses lloviendo cada día esperando que Noia se pusiera bien. La peregrina francesa de Sarria, el beso de María fue muy interesante, pero como el amor de la yegua Noia (protagonista de la aventura), la perrita Senda e India en la distancia ya recibía mucho amor. Había que estar muy atento a todo con cierta tensión y concentración, en un despiste nos podría ir la vida. Viajar tanto tiempo solo y a la intemperie es duro y los momentos de compartir@s viajer@s los agradecía naturalmente, no soy de piedra. Ver cómo Senda crecía y aprendía cada día, aunque me sacaba de quicio muchas veces porque sólo quería jugar. La transformación de Noia a cada cloc cloc, su fuerza, su templanza, su musculatura, sabiendo su función en cada momento, sacándome de muchos apuros con sus 19 primaveras. Yo también fui cambiando, me salían canas y más canas, incluso me curé una lesión en la rodilla que me hice cuando jugaba al fútbol de portero andando y andando junto a Noia con el carro-barca y Senda. Por eso digo que el andar cura la mente y el físico. Ahora sé que puedo hacer lo que me proponga. Creo que tú también.

Sí a los derechos de los animales, a la energía solar y pese a estar en la era de las telecomunicaciones creo que necesitamos estar más ¡en la COMUNICACIÓN INTERIOR! Esa sí que es una gran aventura.

Hay cientos de personas que no se han animado a viajar por multitud de dudas, miedos, inseguridades, presiones familiares, sociales… ¿Qué les dirías a esos soñadores que viendo tu aventura piensan que no son capaces de hacerlo o que eres un superhéroe?

Yo les diría que hagan lo que sientan en cada momento de sus vidas, que estén atentos a las señales, porque a veces vamos sin rumbo o a la deriva, y necesitamos motivaciones o alguien que nos muestre el camino para seguir adelante y conseguir nuestros sueños. Les diría que no necesitan hacer nada especial para demostrar y agradar a los demás y que vean lo valioso que somos y creer en nosotr@s mismos. Que aparte del corazón, tengan cabeza, se preparen bien y argumenten bien todo en cualquier aventura que emprendan, un seguro de viaje, que pidan ayuda, consejos, asesoramiento de gente sabia, como en esta web de mochileros.

Sabemos que no tod@s regresan a casa y lo pueden contar, una retirada a tiempo vale más que cualquier cosa, mis pensamientos a aquell@s que lo intentaron y se quedaron en el camino y admiración a aquell@s que decidieron abandonar y no poner en peligro las vidas de l@s demás, y antepusieron su heroicidad por la seguridad de los demás. Yo tuve mucha suerte y lo he podido contar. En una conversación con un chico de Córdoba que nos ayudó, me dijo: “Te admiro por el valor que tienes y lo valiente que eres de estar haciendo este viaje con tu carro-barca por España”. Y yo le dije: “Yo te admiro más a ti por lo que tú estas haciendo, mantener a cuatro hij@s pequeños siendo tan joven; porque yo tal vez estoy haciendo todo esto para demostrar y demostrarme que estoy vivo y valgo para algo todavía y tal vez huir de formar una familia.

¡No me considero un superhéroe!, he hecho algo muy complicado y fuera de lo normal, he conseguido divulgar mis reivindicaciones…¡No a los transgénicos!, Sí a los caminos, a las vías pecuarias, a las cañadas reales, a las vías verdes. ¡No a las redes a la deriva y de arrastre! Sí a los derechos de los animales, a la energía solar y pese a estar en la era de las telecomunicaciones creo que necesitamos estar más ¡en la COMUNICACIÓN INTERIOR! Esa sí que es una gran aventura. Y que nadie te pare o te haga dar un paso atrás si tú no lo sientes. Me olvidaba de lo más importante… ¡LLEVA LAS RIENDAS DE TU VIDA!

Amador González, India, Noia y en el alma de Senda allí donde esté.

the author

Videoperiodista, documentalista y aventurero. Entre mayo de 2006 y junio de 2007 realizó uno de los grandes viajes de su vida: la ruta panamericana. De esta aventura nace el documental “La costura de América” que narra su viaje en solitario de 45.000 kilómetros, realizado íntegramente por tierra y más de 11 meses desde Prudhoe Bay (Alaska) hasta Bahía Lapataia en Tierra de Fuego (Argentina). Ha trabajado como corresponsal de la Agencia EFE en la India y realizado decenas de reportajes sobre turismo, cultura y sociedad para el canal de televisión español Telecinco. En enero de 2014 estuvo nominado en los Premios Goya con su cortometraje documental "La Alfombra Roja" rodado en un slum de India y que lleva acumuladas más de 130 selecciones en festivales de cine de todo el mundo. Consulta mi perfil en G+: Iosu López

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